Dicen que el pasado es pasado, que no es, pues no,
el pasado te deja huellas, las puedes observar, en tu piel
como llagas,
en tu alma, como nostalgias, como llanto,
como risas de niño, o como pena en tu camita
libre de realidades que descarnan la vida.
El presente lleva las risas y quizás vagos recuerdos,
quizás todos, quizás todas las lluvias y amaneceres,
quizás todos los abrazos y todos ellos, los que estuvieron
en tu pasado.
Mas, quizás el pasado, te curva de pena, de pena muda
y te regala la máscara para que la dejes tras bambalinas
pues eres el actor de un presente, de una obra de teatro
que fue tu creación, para olvidar el pasado.
Y como artesano de un presente que deja el pasado
tras bambalinas, lloras en las noches cuando te sacas
el maquillaje
y te encuentras con tu madera.
El pasado siempre estara, jugando entre recovecos,
entre tu almohada y tus desvelos
en tu lucha por olvidar.
El futuro no es, el pasado esta, ahí, como espectador
de tu obra, observando como la terminas
en tu lecho final.
el pasado te deja huellas, las puedes observar, en tu piel
como llagas,
en tu alma, como nostalgias, como llanto,
como risas de niño, o como pena en tu camita
libre de realidades que descarnan la vida.
El presente lleva las risas y quizás vagos recuerdos,
quizás todos, quizás todas las lluvias y amaneceres,
quizás todos los abrazos y todos ellos, los que estuvieron
en tu pasado.
Mas, quizás el pasado, te curva de pena, de pena muda
y te regala la máscara para que la dejes tras bambalinas
pues eres el actor de un presente, de una obra de teatro
que fue tu creación, para olvidar el pasado.
Y como artesano de un presente que deja el pasado
tras bambalinas, lloras en las noches cuando te sacas
el maquillaje
y te encuentras con tu madera.
El pasado siempre estara, jugando entre recovecos,
entre tu almohada y tus desvelos
en tu lucha por olvidar.
El futuro no es, el pasado esta, ahí, como espectador
de tu obra, observando como la terminas
en tu lecho final.